Al igual que les sucede a otros animales en el transporte, para las ovejas y cabras y sus bebes también resulta una experiencia traumática ser transportadas de las granjas al matadero.

Como se lee en un informe oficial de la industria cárnica de ovino y caprino:

Uno de los factores más importantes y en el que más se ha incidido en todos los estudios es el estrés que sufren los animales durante este proceso.

Durante el transporte en carretera las normativas exigen que las cabras y ovejas dispongan de un espacio que oscilará entre los 0,20 y 0,50 metros cuadrados por animal, dependiendo del tamaño y la edad en el momento del transporte. Estos animales pueden viajar hasta 14 horas seguidas, tras lo que paran una hora, para proseguir hasta 14 horas más. El ciclo puede repetirse tras otra parada de 24 horas. Así hasta llegar al matadero o las granjas de engorde.

Durante el viaje puede que no reciban agua ni alimento, haciéndolo exclusivamente en las paradas. Este ayuno forzado favorece el trabajo de los conductores al no tener que limpiar excesivos excrementos de los animales. También favorece y agiliza el proceso posterior en el matadero.