En España, mueren en los mataderos 20 millones de corderos al año, y 3 millones de ovejas desechadas. Son utilizados como simples recursos para producir carne, leche, lana y otros subproductos. Los corderos consumidos son los llamados “lechal”  y “pascual”, bebés de ovejas de 3 y 4 meses de edad, respectivamente, todavía en periodo de lactancia. La leche producida por las ovejas que no llegará a alimentar a los corderos será destinada a consumo humano. Las ovejas que dejen de ser suficientemente productivas serán enviadas al matadero. La vida de todos estos animales se basa exclusivamente en la producción de beneficios económicos para sus propietarios.
 
Ovejas y corderos en granjas

La industria cárnica de ovejas y corderos se divide, según informe oficial en:

a) Sistema intensivo: Es por definición aquel en el cual los animales permanecen en todo momento dentro del recinto de la explotación, sin salir al exterior a pastorear.

b) Sistema extensivo: Los animales viven prácticamente durante todo el año en el exterior, alimentándose con lo que recogen en pastoreo. Tiene la gran ventaja económica de que tanto en el apartado de infraestructuras, como en el de la alimentación, el coste se minimiza enormemente.

c) Sistema semiextensivo: Es una combinación de ambos. Es el más empleado en la actualidad, ya que permite compaginar mejor el trabajo en la paridera con otras labores y la alimentación de los animales. Al igual que en el caso del sistema intensivo, es muy necesario que las instalaciones permitan acoger a los animales, sobre todo para prever la temporada en que existe más masificación, como en el momento de la parición” 

Estabulados en un metro cuadrado independientemente del sistema en el que vivan ovejas y corderos y cuando su producción baja, han de ser eliminados. Así, se recomienda:

Elegir los criterios de eliminación y la prioridad de cada uno de ellos:
• Las ovejas más improductivas.
• Las ovejas de más de 8 años.
• Las ovejas con problemas en la ubre o que no producen leche suficiente, etc

Los corderos son  separados de sus madres a los pocos días de nacer, con el trauma que conlleva para ambos, en este sentido, la industria solicita a los  granjeros “el destete brusco: (los corderos) se separan definitivamente de las madres, reduciendo drásticamente el nivel de alimentación y agua. Se recomienda alojar los corderos después del destete en una zona separada de las madres para evitar estrés. En el caso de que se haya utilizado pienso medicamentoso, respetar estrictamente el periodo de supresión previo al sacrificio”.