La aturdidora está estrictamente para facilitar la velocidad de la línea. Antes de que se implementase la aturdidora en la planta, la línea funcionaba a 98 aves por minuto, con dos matarifes.
Tras añadir la aturdidora, la velocidad subió a 120.
Entonces, añadieron la máquina de matar, y quitaron a uno de los matarifes, y la velocidad subió hasta 142.
Ahora, por supuesto, funciona a 186 aves por minuto.
Todo lo que hace es paralizar los músculos. No les deja inconscientes ni les insensibiliza al dolor.
En palabras del propio Tyson (dueño del matadero) a sus empleados: 'Hace que la planta sea más eficiente'.

Virgil Butler.
Ex-matarife de los mataderos Tyson.

Las aves son transportadas hacia el área de aturdimiento por medio de lonas o plásticos, y las que se resisten reciben descargas a través de un punzón eléctrico. Posteriormente son colgadas por las piernas de unas máquinas con ganchos que las atrapan. Hay ocasiones en las que no se cuelga a los animales de la forma esperada, lo cual puede suponer que se caigan, se les corten las alas, o sufran fracturas en las piernas a lo largo del desplumado.

Por medio del aturdimiento se busca provocar una taquicardia a las aves, y que así se bombee la sangre de forma más rápido desde el corte hasta su muerte. Hay múltiples formas de aturdir a las aves (cámaras de gas, aturdidor en forma de V, sistemas de parrilla, drogas...), pero el más empleado por su efectividad es el aturdidor por descarga eléctrica, que puede realizarse de dos formas: electrodos repartidos por todo el cuerpo (en desuso) y baño de agua (se cuelgan las aves y, antes de que transcurran diez segundos, se sumerge su cabeza en un baño de agua que supone que el ave reciba una descarga eléctrica).

En ocasiones el aparato que suministra la descarga eléctrica no funciona correctamente por un error, por un descenso de voltaje. Ello produce que el animal quede paralizado y privado de su capacidad de emitir sonidos, pero conserva la consciencia (“shock perdido” o “estado de pesadilla de Leduc”). Otras veces, las aves consiguen evadir la aturdidora al levantar la cabeza. Por otra parte, hay países en vías de desarrollo donde se emplean métodos “caseros” para el aturdimiento eléctrico, como simples cables en contacto con el ave, o tenazas sin transformadores para marcar determinado parámetros de corriente. Estos métodos son enormemente dolorosos para las aves.

Otro sistema de aturdido es el realizado mediante atmósfera controlada, en el cual las aves son aturdidas a través de la modificación de la atmósfera ambiental con anterioridad a ser colgadas antes del asesinato. De esta manera, las aves pueden colgarse con más facilidad.