El asesinato de los conejos es definido por los expertos como “la culminación de la explotación cunícula” y “debe ser realizado en forma técnica con el fin de no demeritar la presentación de la canal para el mercado” [1]. Transcurridos entre 75 y 90 días desde el nacimiento del conejo, los explotadores proceden a su matanza de forma “rápida y no cruenta” [2], lo cual es difícil de comprender cuando hablamos de robarle la vida a alguien que desea seguir viviendo.

El conejo será obligado a un ayuno de 12 horas antes de su asesinato. En caso de haber interés económico en su pelo, se deberá esperar hasta un momento en que no se encuentre en fase de muda de pelo. Son transportados a la sala de sacrificio o al matadero en cajas de plástico ventiladas y con el espacio suficiente para evitar golpes. Para llevar a cabo el asesinato, se coge al conejo por las orejas, con el objetivo de evitar los hematomas que empeorarían la “presentación” de la carne. Para dar la muerte “no cruenta” a estos animales se realizan las siguientes fases:

• Insensibilización: Se le atesta un golpe seco detrás de las orejas o en la frente. El objetivo según los expertos es manejar mejor al animal y advierten que cuando “no se tiene práctica suficiente, el golpe puede ocasionar hematoma en los músculos del cuello y sufrimiento al animal” [3].

Etapa de muerte del animal

1) Yugulación, que consiste en “suspender el animal vivo por el tren posterior y cortarle la cabeza, con este método se logra el desangrado del animal y una mejor presentación de la canal” [4]

2) Desarticulación del atlanto occipital, mediante el cual “se suspende el ejemplar del tren posterior con una mano, la otra toma la cabeza colocando los dedos por debajo de las ramas del mandibular y el dedo pulgar se coloca entre las orejas, se aplica un tirón fuerte hacia abajo y hacia delante con el fin de romper la médula espinal y los vasos sanguíneos, además para desarticular la cabeza.” [5] Este método no es recomendado por los veterinarios para animales de más de 1,5 Kg de peso, pues sus músculos son más fuertes y resulta complicado romperles la médula espinal. Con este método se registra actividad cerebral durante 13 segundos después de la rotura de la médula. [6]

3) Pasos posteriores a la muerte: básicamente consisten en quitarle la piel, realizar una incisión desde la cresta del pubis hasta el cartílago xifoíde para abrir el cadáver y retirar la vejiga, vesícula viliar, el bazo, las glándulas perianales, órganos genitales, intestinos, estómago esófago, traquea, corazón y pulmones y pasar al posterior tratamiento de los músculos del animal para su comercialización posterior.

FUENTES
[1], [2], [3], [4] & [5] EXPLOTACIÓN Y MANEJO DEL CONEJO DOMÉSTICO. Jesús Emilio Echeverri. Politécnico Colombiano Jaime Isaza Cadavid. 2004. Pag, 67-69. Sacrificio.
[6] American Veterinary Medical Association. http://www.avma.org/issues/animal_welfare/euthanasia.pdf