El transporte al matadero es una situación que sufrirán los cerdos de cualquier tipo de explotación. Si bien los de las intensivas se encuentran en un estado más lamentable, es posible que para los cerdos de la ganadería extensiva sea una experiencia aun más traumática, pues están acostumbrados a un mejor trato y a mayor movilidad. En el transporte al matadero los cerdos son hacinados en camiones. Cuanto más apretados se encuentran, menos golpes pueden darse contra el suelo o los barrotes del camión. En algunos casos apenas pueden moverse y no les dan comida ni agua, en un viaje que podría incluso durar días. Sin embargo, independientemente de las condiciones del viaje, los cerdos sufren estrés y angustia al encontrarse en un lugar desconocido y nada agradable para ellos, sin poder saber lo que les va a ocurrir y sufriendo la impotencia de no poder escapar a un lugar donde dejen de sentirse tan mal.

Los cerdos viajan generalmente en camiones en los que pueden estar hasta 24 horas seguidas según la normativa existente de la Unión Europea. Los cerdos son transportados en determinados casos aun cuando están enfermos o heridos, como en el caso de enfermedades o heridas que formen parte de un programa de investigación, o a causa de la castración.

Un camión de tamaño medio puede transportar a más de 230 cerdos con peso de 100 kilos. Los cerdos llegan a disponer de un mínimo de 0,42 metros cuadrados.

Según lo indicado en el RD 324/2000, para el traslado de cerdos por España, los ganaderos pueden emplear tres sistemas: marca auricular, tatuaje y martillo tatuador. Todos ellos son sistemas de identificar a los animales que les supone un sufrimiento añadido cuando les perforan las orejas o les hacen tatuajes identificativos.